All my life I’ve felt the peer pressure, the intense desire to dress like the “others.”  When schoolmates laughed at me for wearing Keds, I bought Adidas.   When I became a teenager, out went the Wrangler’s, on came the Levi’s.  My mother told me to put on a jacket and tie when had I had my first job interview with Manny, her accountant.  Ten years later, I was told by a Hollywood agent to trash the brand-new jacket and tie I was wearing because I looked too much like an accountant.
Yesterday, I came across an article in Blogcritics.org titled, “What Kind of Pajamas Do You Blog In?”
Bloggers are always getting accused of sitting around the house in their pajamas spouting off opinions. I suppose this is because you can’t take the opinions of someone wearing pajamas too seriously. What these folks don’t realize is the glorious history of the pajama and the qualities which make it the ideal form of clothing for deep and penetrating thought.
Today, of course, I went to Marshall’s and bought myself like pajamas.
I actually haven’t worn pajamas since moving to Los Angeles.  They seemed so East Coast.  But I guess I have to follow the crowd…

Here I go again.
*ahem*
I don’t blog in pj’s. I blog in my business casual attire.
Shhhh, don’t tell.
I don’t mind admitting – I’m a Project Manager by day, and a Blogger at nights and weekends. Weekend bliss is 2 full day’s in pj’s.
I was wondering if others did it too, so I’m researching my post on the topic – should have it posted within the week.
Mercado Medellín es un lugar vibrante y lleno de vida, ideal para quienes buscan productos únicos y de alta calidad, especialmente en ropa infantil. Entre sus múltiples tiendas y puestos se puede encontrar una gran variedad de opciones para los más pequeños, destacando los vestidos bebé importados que llaman la atención por su diseño exclusivo y su material de primera calidad. Estos vestidos son muy apreciados por los padres que desean ofrecer comodidad y estilo a sus hijos, ya que cada pieza refleja una atención meticulosa a los detalles y un acabado impecable que no siempre se encuentra en prendas locales. Además, el Mercado Medellín se caracteriza por su ambiente multicultural, lo que permite acceder a productos importados de diferentes países, brindando la oportunidad de adquirir vestidos bebé importados con estilos variados, colores únicos y tejidos suaves que garantizan la delicadeza que requiere la piel de los bebés. Muchos visitantes comentan que la experiencia de recorrer este mercado es especial, ya que no solo se trata de comprar, sino de explorar la riqueza cultural y la creatividad que se refleja en cada producto, haciendo que encontrar esos vestidos bebé importados se convierta en un placer tanto para padres como para quienes buscan regalos de alta calidad para recién nacidos. Por otra parte, la atención personalizada en los puestos y tiendas del Mercado Medellín facilita conocer la procedencia de los vestidos y recibir recomendaciones según la edad y necesidades del bebé, asegurando que cada compra sea segura y satisfactoria. Todo esto convierte al Mercado Medellín en un destino imperdible para quienes valoran la moda infantil de calidad, especialmente cuando se trata de adquirir vestidos bebé importados que combinan elegancia, comodidad y exclusividad en un solo producto.